Hay años que empiezan en enero y otros que empiezan en septiembre. Quizá porque el verano nos deja vivir con menos horarios, comer a deshora, dormir distinto y aplazar durante unas semanas todo aquello que en junio parecía urgente. No pasa nada. Descansar también forma parte de cuidarse. Pero llega septiembre, las mañanas cambian de luz y vuelve esa necesidad tan humana de poner un poco de orden: recuperar las comidas de siempre, dormir mejor, volver a movernos y prestar atención a lo que el cuerpo lleva tiempo diciendo en voz baja.
En la farmacia lo vemos cada año. Septiembre se parece más a un comienzo que enero, solo que sin fuegos artificiales ni grandes promesas. Es un mes más realista: no nos pide convertirnos en otra persona, sino volver a nosotros. Y para Alberto Marfil, farmacéutico y creador de Sánate, esa vuelta empieza por lo esencial: una alimentación variada, descanso suficiente, actividad física regular y una suplementación elegida con criterio cuando hace falta. No se trata de tomar más, sino de saber qué necesitamos, por qué y durante cuánto tiempo.
Dentro de la línea Esenciales de Sánate, Alberto señala cuatro nutrientes que aparecen con frecuencia en el consejo farmacéutico: vitamina C, omega 3, magnesio y vitaminas D3 y K2. Cuatro básicos, sí, pero nunca cuatro automatismos. Porque un complemento alimenticio no sustituye una buena dieta ni compensa semanas de mal descanso, y porque la recomendación adecuada siempre debe tener en cuenta la alimentación, el estilo de vida, la medicación y, cuando procede, una analítica.
Vitamina C: volver a cuidar lo cotidiano
La vitamina C participa en funciones muy concretas del organismo: contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario, interviene en la formación de colágeno, favorece la absorción del hierro y ayuda a proteger las células frente al daño oxidativo. La primera fuente debe seguir siendo una alimentación rica en frutas y verduras, pero hay situaciones en las que la ingesta puede resultar insuficiente o las necesidades ser mayores.
OxiPlus aporta vitamina C procedente de la rosa canina. Es la opción de la línea Esenciales pensada para complementar la dieta cuando, tras valorar cada caso, conviene reforzar el aporte de este nutriente. No es un escudo infalible contra los resfriados -la ciencia no sostiene esa promesa-, sino una ayuda nutricional con funciones bien conocidas y mucho menos estridentes que cualquier eslogan.
Omega 3: cuidar el corazón con perspectiva
Los ácidos grasos omega 3 EPA y DHA están presentes, sobre todo, en el pescado azul. Ambos forman parte de estructuras esenciales del organismo y, con una ingesta diaria adecuada, contribuyen al funcionamiento normal del corazón. Cuando el consumo de pescado es escaso o irregular, puede tener sentido valorar un complemento, siempre atendiendo a su procedencia y a la cantidad real de EPA y DHA que aporta.
CorePlus contiene aceite de krill antártico, fuente de EPA y DHA, además de fosfolípidos, colina y astaxantina. Es una fórmula especialmente interesante para hablar de salud cardiovascular desde una mirada amplia: no como una solución aislada, sino dentro de un estilo de vida que incluya dieta mediterránea, movimiento y control de los factores de riesgo. Al proceder de un crustáceo, no es adecuado para personas con alergia a los crustáceos y conviene consultar antes de tomarlo si se utiliza medicación anticoagulante o antiagregante.
Magnesio: energía no significa ir más deprisa
Septiembre suele venir acompañado de una palabra: cansancio. El cambio de horarios, la vuelta al trabajo y la recuperación del ejercicio pueden hacernos sentir que necesitamos rendir más desde el primer día. Sin embargo, el cuerpo no siempre pide velocidad; a veces pide descanso, regularidad y nutrientes suficientes.
El magnesio contribuye al funcionamiento normal de los músculos y del sistema nervioso, participa en el metabolismo energético y ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga. ActivPlus combina dos formas de magnesio —bisglicinato y óxido— con vitaminas del grupo B, zinc, manganeso y L-taurina. Puede ser un apoyo en determinados momentos, pero el cansancio persistente no debería taparse con un suplemento: si se prolonga o interfiere en la vida diaria, merece una valoración profesional.
Vitaminas D3 y K2: mirar más allá del verano
Puede parecer extraño hablar de vitamina D justo al terminar los meses de más sol. Sin embargo, haber pasado el verano al aire libre no garantiza por sí solo unos niveles adecuados. La síntesis de vitamina D depende de muchos factores —exposición solar real, edad, pigmentación de la piel, uso de fotoprotección o determinadas condiciones de salud— y, cuando existe sospecha de déficit, la analítica es la mejor guía.
La vitamina D contribuye a la absorción y utilización normal del calcio, al mantenimiento de los huesos y al funcionamiento normal de los músculos y del sistema inmunitario. La vitamina K, por su parte, participa en la coagulación normal y también contribuye al mantenimiento de los huesos. D‑K Plus reúne vitamina D3 y vitamina K2 en una fórmula de alta concentración. Precisamente por eso no debe incorporarse a la rutina sin valoración: la dosis de vitamina D3 alcanza el límite máximo diario tolerable establecido para adultos y la vitamina K puede interferir con determinados tratamientos anticoagulantes.
El propósito de septiembre que sí merece la pena
Volver a cuidarse no consiste en llenar un cajón de suplementos ni en intentar corregir el verano en una semana. Consiste en recuperar algunas cosas sencillas y sostenerlas: comer mejor, volver a caminar, respetar el sueño, beber agua, pasar tiempo al aire libre con sensatez y pedir consejo antes de elegir un complemento.
Los cuatro Esenciales de Sánate —OxiPlus, CorePlus, ActivPlus y D‑K Plus— representan cuatro áreas importantes de la salud, pero la clave está en escoger solo aquello que encaja con cada persona. En Farmacia Yanguas podemos ayudarte a revisar tus hábitos, tu alimentación, tu medicación y tus necesidades para que la vuelta de septiembre no empiece con una lista imposible, sino con una decisión bien tomada.
Porque quizá septiembre no sea el mes de empezar de cero. Quizá sea, simplemente, el momento de volver a lo que nos hace bien.
Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta variada y equilibrada ni de un estilo de vida saludable. Consulta con un profesional sanitario antes de iniciar la suplementación si estás embarazada o en periodo de lactancia, tienes alguna enfermedad, tomas medicación o vas a combinar varios complementos.





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